Qué es la estimación directa simplificada

Cuando te das de alta como autónomo, Hacienda necesita saber cómo va a calcular el rendimiento de tu actividad económica para aplicar el IRPF. Hay varias modalidades, y la estimación directa simplificada es la más utilizada por los autónomos de servicios y la mayoría de profesionales independientes en España.

En este régimen, el rendimiento neto se calcula de forma muy parecida a como lo haría una empresa: ingresos menos gastos deducibles. La diferencia con la modalidad "normal" es que incluye un beneficio especial: se aplica una deducción adicional del 5% del rendimiento neto en concepto de "provisiones de difícil justificación", sin necesidad de documentarlas.

Este régimen aplica tanto al IRPF (Modelo 130 trimestral) como a la forma en que calculas tu declaración de la renta anual.

Diferencias con otros regímenes fiscales

Para entender bien la estimación directa simplificada, conviene compararla con las otras opciones:

Estimación objetiva (módulos)

Los módulos determinan el rendimiento de la actividad en función de parámetros objetivos: número de empleados, metros cuadrados del local, potencia eléctrica contratada, etc. No importa cuánto hayas ganado o gastado realmente: pagas según una fórmula fija.

Ventaja: simplicidad y predictibilidad. Si tu negocio va bien, puedes pagar menos de lo que ganarías. Inconveniente: si el negocio va mal (pocos clientes, gastos elevados), pagas igual.

Los módulos solo están disponibles para determinadas actividades (peluquerías, taxistas, fontaneros, bares...) y tienen límites de facturación. Desde 2016, se han ido reduciendo las actividades que pueden acogerse.

Estimación directa normal

Igual que la simplificada pero sin el 5% de provisiones automático y con más obligaciones contables. Se aplica obligatoriamente cuando los ingresos superan los 600.000 € anuales, aunque se puede optar voluntariamente por ella aunque no se llegue a ese límite.

Estimación directa simplificada

El término medio ideal para la mayoría de autónomos: más sencilla que la normal, más realista que los módulos. Aplica si:

  • Tus ingresos anuales son inferiores a 600.000 €
  • No estás acogido a módulos para ninguna actividad
  • No has renunciado expresamente a ella ni llevas más de 3 años en estimación directa normal

Quién puede acogerse: requisitos detallados

La estimación directa simplificada es el régimen por defecto para la mayoría de nuevos autónomos. Puedes acogerte si cumples estos requisitos:

  • Facturación anual inferior a 600.000 €: Este límite se aplica al conjunto de todas tus actividades económicas. Si superas esta cifra en un año, pasas automáticamente a estimación directa normal al año siguiente.
  • No ejercer actividad en módulos: Si tienes varias actividades y alguna está en módulos, no puedes aplicar la simplificada a las demás. Es un régimen "todo o nada" en cuanto a compatibilidad.
  • No haber renunciado en los tres años anteriores: Una vez que renuncias a la estimación directa simplificada, debes mantenerte en estimación directa normal durante al menos tres años antes de poder volver.

Gastos deducibles: listado completo con ejemplos

Aquí está la clave del régimen: puedes deducir todos los gastos necesarios para el ejercicio de tu actividad, siempre que estén debidamente justificados con factura y tengan relación directa con tu negocio. Estos son los principales:

  • Consumos de explotación: Materias primas, materiales, mercancías. Si eres diseñador, el papel, la tinta, los periféricos.
  • Sueldos y salarios: Si tienes trabajadores a tu cargo.
  • Seguridad Social: Tu cuota de autónomo mensual es 100% deducible. También las cotizaciones de tus empleados si los tienes.
  • Arrendamientos: El alquiler de tu oficina, local o estudio. Si trabajas desde casa, puedes deducir un porcentaje del alquiler proporcional a los metros cuadrados afectos a la actividad.
  • Suministros del hogar: Si tienes parte de tu vivienda habitual destinada a la actividad, puedes deducir el 30% de los gastos de agua, luz, gas e internet de esa proporción (el cálculo exacto es: % metros afectos × 30%).
  • Reparaciones y conservación: Mantenimiento y reparación de los elementos afectos a la actividad.
  • Servicios profesionales independientes: Honorarios de tu gestor, asesor fiscal, abogado, etc.
  • Seguros: Seguro de responsabilidad civil, seguro de salud (deducible hasta 500 € por persona en la unidad familiar), seguro del local.
  • Publicidad y marketing: Gastos en publicidad, página web, SEO, redes sociales.
  • Formación: Cursos, libros, suscripciones a plataformas de aprendizaje relacionados con tu actividad profesional.
  • Software y herramientas: Suscripciones a programas, licencias, aplicaciones de gestión.
  • Amortizaciones: Deducción progresiva de bienes de inversión (ordenadores, mobiliario, maquinaria) durante su vida útil. Los activos de menos de 300 € se pueden deducir directamente en el año de compra (libertad de amortización para PYMES).
  • Dietas y gastos de manutención: Con límites: 26,67 €/día en España y 48,08 €/día en el extranjero si pernoctas (el doble si hay pernoctación).

El 5% de provisiones: un regalo de Hacienda

Este es el gran beneficio de la estimación directa simplificada. Una vez calculado tu rendimiento neto (ingresos − gastos), puedes restar un 5% adicional en concepto de provisiones de difícil justificación. No necesitas acreditar estos gastos, es una deducción automática.

Ejemplo: Si tu rendimiento neto es 30.000 €, puedes aplicar el 5% = 1.500 €, quedando la base en 28.500 €. Pagarás IRPF sobre 28.500 € en lugar de 30.000 €. Con un tipo medio del 25%, eso supone un ahorro de unos 375 €.

Eso sí: hay un límite. Las provisiones de difícil justificación no pueden superar los 2.000 € anuales. Si tu rendimiento neto es muy alto, el 5% puede superar ese máximo y deberás aplicar el límite.

Obligaciones formales y libros registro

En estimación directa simplificada, no necesitas llevar contabilidad completa al estilo empresarial, pero sí debes mantener al día los siguientes libros registro:

  • Libro registro de ventas e ingresos: Todas las facturas que emites, con fecha, número, cliente, base imponible e IVA.
  • Libro registro de compras y gastos: Todas las facturas que recibes de tus proveedores.
  • Libro registro de bienes de inversión: Los activos que amortizas (ordenadores, maquinaria, etc.), con su fecha de adquisición, valor y método de amortización.

Estos libros no hay que presentarlos a Hacienda de forma periódica, pero debes conservarlos durante 4 años por si la AEAT te hace una comprobación.

Cómo darse de alta en estimación directa simplificada

Al darte de alta como autónomo mediante el Modelo 037 (o 036 si tu situación es más compleja), simplemente seleccionas el régimen de estimación directa simplificada. Si no indicas nada, ese es el régimen asignado por defecto a las nuevas altas.

Si quieres cambiar de régimen (por ejemplo, pasar de módulos a estimación directa), debes presentar una renuncia mediante el Modelo 036/037 antes del 31 de diciembre para que surta efecto el año siguiente.

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